Los días
caen.
No hacen ruido.
Se desprenden
como algo
que ya no se sostiene.
El dolor
no avanza.
Se queda
a medio camino.
El verso—
no fluye.
Se atasca.
Como si algo
dentro
se hubiera cerrado.
Intento escribir.
Pero las palabras
no llegan.
O llegan rotas.
Sin forma.
Sin destino.
¿Sigo siendo
poeta?
No lo sé.
Solo encuentro
restos.
Algo
que una vez
ardió.
Ahora—
ceniza.
Y ni siquiera
caliente.
Las letras
se amontonan.
No obedecen.
Se ahogan
antes de decir.
Como si también ellas
quisieran irse.
Y yo—
me quedo
sin nada
a lo que agarrarme.
La mirada
no encuentra
dónde posarse.
Todo
está vacío.
Incluso
dentro.
El insomnio
no grita.
Se instala.
Y espera.
Y cuando cierro los ojos—
vuelve.
No como ruido.
Como presencia.
Algo
que no me deja
caer.
Y tampoco
seguir.
© IP . India - 19/06/26