Si no llega a tu encuentro aquello
que con tanta ilusión esperas
reúne la frustración en una mano
y en la otra encierra la esperanza
y oponiendo con fuerza los sentimientos
haz estallar el sentimiento que te oprime
en infinitas gotas de aflicción
que habrán de esfumarse pronto
quedando solo el recuerdo del mal día
entre los pliegues del tiempo
donde habitan el miedo y la desilusión
que nutren a los corazones débiles.