Carla B.I.J.

EL INDÓMITO QUE NO FRENA

No son las horas que escurren 

Ni el sol del alba que mi rostro recubre

Ni la estrella que cada noche ilumina 

No el cuarto, sino el alma añeja de vida 

 

Engreída la esencia misma

Que pretende burlar al que tiene prisa

Pelea vigorosa creyéndose intocable 

Pero éste la sucumbe, no es amable 

 

El brillo de sus perlas ya se va apagando 

Y la boca suave, ya se va secando 

Aunque algunos ya intentaron domarla en otrora 

Éste infame no es piadoso, no perdona.