Guardan secretos tus labios,
y promesas, tu mirar;
nacen calladas caricias
cuando me llama tu alma.
Si preguntan cuánto amo,
no lo saben mar ni tierra;
ni responde la memoria,
ni lo mide el tiempo entero.
Nadie podrá ya medirlo,
ni contar mi amor entero;
si preguntan cuánto amo,
solo lo sabe el cielo.