Eduardo Villacal (seudónimo)

Hay una mujer que se mete en mi memoria

Hay una mujer
que se mete en mi memoria
y sale a caminar algunas noches.

Esta mañana encontré una tristeza en el jardín.
Una tristeza que conozco.
Debe haber venido anoche.

Los años que tanto la olvidaron
también la inventaron.
Por eso cada vez que vuelve,
vuelve cada vez más imposible.

Ya no camina entre los árboles.
Camina entre constelaciones.

Como un sol que niega el horizonte,
y deja el alba mirando hacia otra parte.

La noche se estiró para dejar entrar sus ojos.
La puso tan cierta del otro lado de mis párpados

que la mañana parece una equivocación.
Y al despertar no sé
de qué lado del amanecer estoy.