Hombres dorados como el sol
kamikazes de errores ajenos
saltimbanquis del poder y el terror
prisioneros del cielo y sus truenos.
Hombres azules se juegan la vida
cargando fusiles de esperanza
llenando aljabas con dardos suicidas
prendiéndole fuego a su propia labranza
Hombres rojos como brasa que arde
que parten en dos la comuna y las manos
que apilan los cuerpos cuando muere la tarde
que matan sin asco a sus propios hermanos.
Yovanni Paez Lozano.