Crizs Matt

Jipiar

En el roce de tu piel,
mi alma se desgarra y vibra,
suspiros callados,
se encienden,
tímidos, entre la sombra.

Es un gemido suave,
una llama que no se apaga,
un latido que se vuelve fuego,
en el silencio donde te abrazo.

Tiemblan mis labios al pronunciar tu nombre,
se quiebra el aire con deseo profundo,
y en cada susurro,
en cada caricia,
se dibuja el amor inmenso.

No son palabras,
ni gritos, ni tormenta,
es el idioma secreto del querer,
un Suspiro que nace y nunca muere,
porque en ti amor encuentro mi ser.

No he encontrado nada como tú,
ni en sueños ni en los días claros,
tu piel es mi refugio, mi paz,
el hogar donde siempre quiero estar.

En el roce suave de tus manos,
gimen mis suspiros,
dulces y callados,
como un secreto que el viento guarda,
como un latido que nunca se olvida.

Cada instante contigo es un tesoro,
un brillo eterno en mi memoria,
que guardo en el pecho con fervor,
como un tesoro de amor y gloria.

tiemblan mis labios al nombrarte,
y en ese sonido se enciende el alma,
porque amarte es más que un deseo,
es el fuego que siempre me salva.

En tus ojos me pierdo,
me encuentro en tu piel,
mi refugio sagrado,
y en cada instante compartido,
vive un amor inmenso, intenso y delicado.