De vez en cuando vuelves a mi
te posas en las rosas blancas de mi jardín,
desde allí me sonríes y algo en mi se enciende
me hace un ser diferente.
De algún modo en particular los astros
en mi universo se alinean cuando tus ojos
parpadean en mi dirección, y me pierdo en ti,
descanso en ti, y te voy amando tanto, tanto,
que deseo abrazarte fuerte y que mi corazón
deje de latir en ti.