Sheilo Sanz

¡ SERÁ ASÍ !

¡ SERÁ ASÍ !   


Deliberante día postrero,
en que a tus ojos.

¡ Inmensamente mire !

Entre el laberinto casi infinito.

Que expira con lentitud,
la vibración de la vida.

Que sostiene lo que habita,
como huella imperecedera.

Mientras renuente se hace,
un sordo litigio  de frases ausentes.

En una umbría  retracción
del mismo omitido tiempo.

Que no emite ahora...
esa constante voz que implora.

Ahí,  donde no hay firmeza
convincente.

Sobre la dureza inconsistente,
de tus fatigados pasos.

Que se doblegan vencidos.
¡ ante un detenido instante !

¡ Absorto y palidecido !

Ocupado por un oscurecido firmamento apático.

Que niega y desconoce,
todo dolor no comprendido.

Mientras abraza la aturdida incertidumbre presente.

Estremeciendo una desolada
noche renuente.

Que experimenta tremulo vacio,
con recelosa frialdad transida.

Invocando un agonizante nombre,
¡ que se repite en tu memoria !

¡ Se confunde aún más !

Una extraña lobreguez,
en tú mirada imprecisa.

Casi  perdida en la rara  sombra.

De una desconcertante.
palida figura... ¡ tan enervada !

Que se perfila serena...
omitiendo una cercania palpitante.

Aunque se hace tan imprecisa.

Esta extrañeza presente,
con inmaterial sustancia.

También se hace visible ahora,
una tácita emanación intensa.

¡Ahí !

Donde vuela ligera,
la vaporosa brisa.

Entre espacios  posados
en la absurda nada.

Donde tú mente nublada,
confunde esas horas desveladas.

Que ya se te hacen tan vacias,
en cada consciente momento.

¡ Tan latente !   en tu contenida memoria herida.

¡ Será así !

¡Casi tan inexacto !
¡ Casi tan desconocido !

Cuando mi indeleble corazón.

Se vuelva hacia lo incógnito
de lo indefinido.

Más allá de cualquier surco. 

Plasmando el inalcanzable horizonte expandido.

Que olvido retener...
sin tanto silencio.

Cada largo aliento sentido.

Sueños de emociones tardías.

Habitando los ecos tristes,
de una tarde languidecida.  

Como retrayendo la nostalgia.

¡ Que exhala !
un último ligero suspiro.

Que se quedo sin nombre...
¡ pero con un largo olvido !

Donde crispados en llanto,
los tormentosos vuelos.

Irán dejando una secuela
de mudo dolor.

Donde ya... no hay,
comienzo alguno.

Quizás entre los caprichos
del viento,  que se libera sereno.

¡ Donde ya nada sea preciso !

¡Te detengas,  entonces !

¡Hasta con sopresa !

Y en silencio,   ¡ sientas !
Que ya la vida,  ¡ no es lo mismo !

Mientras doliendo aún...
¡ la aparente calma !

Muere vulnerable
de triste emoción.

Cuando tus evidentes lagrimas.

Van delatando con aguda lentitud.

Un indolente minuto fingido,
con sosiega indiferencia visceral.

¡ Que intenta aún,  ahí !
sostener,  otra apacible realidad.

¡ Que duela menos !

¡Será asi !

Quizas,  esta delación triste.

¡Será así !

¡Como algo inevitable ¡

Que se queda estacionando,
ondas invisibles en el aire.

Talvez profundizando errantes sonidos distantes.

Que atraviesan la sutileza cósmica,   desde un retraído cielo blanco.

Que llora también...
con tu negra tristeza.

Que se oculta silente,
de un disruptivo tiempo,

Que oscurece la mente.

¡Será así !

¡Como algo tan distante !

Desandando olvidadas horas,   todavía palpitantes.

¡Será así !

Este momento tan significante
de todo,  que huye sin descanzo.

Mientras imagino seguir
viajando junto al viento.

Desde mi eventual...
trascendencia inevitable.

Que me inspira intenso dolor,
¡ que olvidó,  como olvidarte !

Mientras voy evocando
un melancólico sentimiento.

¡ En un mismo silencio...!
en un mismo extrañado tiempo.

De esa rasgada melancolía estacionada sola.

En una intemporal memoria

Sin alguna prisa consciente.. 
¡ de irse aún más lejos !

 

Autor ...Consuelo Sanchez