Con esa ternura
que tiene tu amor,
la tarde florece
vestida de sol.
Se vuelve el silencio
paloma y canción,
y aprende mi pecho
su antigua oración.
No sé qué secreto
descansa en tu voz;
el viento se aquieta,
se inclina la flor.
Tus ojos encienden
la noche interior,
y el mundo se vuelve
más bueno, mejor.
Emiliodr/Junio 17/26