Fue engañada varias veces
y nunca sintió temor,
pero seguía insistiendo
porque creía en el amor.
El amor le daba la fuerza
que ella necesitaba,
para soportar el desprecio
porque ninguno la amaba.
Cuando creemos en el amor
nada nos puede detener,
porque se tiene la convicción
que alguien nos va a querer.
El amor debemos lucharlo
para poderlo conseguir
y a pesar de los fracasos
adelante debemos seguir.
El que cree firmemente
en el poder del amor,
nadie podrá detenerlo
y vivirá mucho mejor.
El que cree en el amor
es un ser privilegiado,
porque es el mejor regalo
que la vida nos ha dado.
Alejandro Díaz Quero
Villa de Cura,18/06/2026.