Ignacio Velásquez

Desiertos de Agua

Me senté a pensar

Vientos de cambios,

Aire cálido y ventisca helada,

Ahí, mudo es el viento,

Habita en silencio el habla, 

Escucho los pájaros trinar 

En lo profundo del bosque,

El aroma de los árboles,

La esencia de las flores,

Caminé por los caminos 

Lejanos en la lejanía,

Y tú, el viento que sopla

Cercano en las cercanías.

Me senté a pensar

Sin imaginar mi nombre,

Ni quien soy,

Y como un vendaval

Con mis puños azoto la pared,

Tanto aciago, tantos caudales,

Tanta poesía despellejada.

El reloj arrancó sin prisa,

Quería llegar a tiempo 

Pero se perdió por pensar.

Y tú, el silencio que observa

Poemas enteros en descomposición,

Palabras disecadas,

Sílabas perdidas,

¿Qué es el tiempo cuando no lo ves?

Derramé lluvias por el desierto

Buscando brotar una flor,

Pétalos de memorias en línea recta

Que caen como las arenas del viejo reloj,

Y de aquella agua marina en el desierto,

Sólo un pequeño cristal quedó,

Era mas como un mensaje y pregunta

¿Quién soy yo?