Esfinges de barro recostadas sobre las olas del verano
Entre rombos y cuadrados nos abrimos ante espejos cayados
En piruetas delirantes
Dibujamos el destino
Como si fueramos sastres
De tejidos divinos
Te exiliaste del barrio con tus botas rotas de estaño
Bajo los cielos de antaño y la nueva roma que respiramos
Y nos asomamos del estante
Con los ojos perdidos
Tal vez sea esta resaca
Quien nos guía en el camino