Todos los días busco concentrarme y enfocarme en mi mismo.
Dejar el complacer y la aceptación por compromiso.
Empezar a crear mi camino de piedra que llegue a ese castillo.
Construir un mirador, y contemplar ese memorable solsticio.
Poseo de la imperfección en buscar siempre ser pulcro y perfecto.
La pasión se volvió obsesión, y algún día será dinero por causa y efecto.
Será la responsable de alimentarme, y de volverme arquitecto de mi tiempo.
Con la tranquilidad de saber que mi mausoleo lo pagará mis ideas y proyectos.