Solté mi pluma a volar sobre la brisa de la aurora,
conocí delirios, sueños y quimeras,
navegué por mares de tinta y plata,
buscando paz, libertad y promesas del tiempo perdido,
desperté mis versos con el alba…
abracé la luz de mi poesía
en la arena blanca iluminada.
y sobre el mar en su espuma serena,
escribí la historia del alma que vuelve a soñar.
Bajo el cielo celeste que el tiempo destila,
encontré en cada rima latidos constantes,
ecos sagrados que el amor alimenta,
un viaje infinito que nunca termina,
abrazo a la calma para dominar la tormenta,
se abren los vientos en suspiros callados,
que el alma libera en su vuelo dorado.
refugio de amor que el tiempo ha dejado,
mi pluma, camina, en silencio… sintiendo un ayer a tu lado.