Hemos amado juntos tantas cosas,
un rumor, un suspiro un aliento final y compartido,
recorriendo los oasis del abrazo,
buscándonos las manos,
hallándonos los cuerpos,
sobreviviendo la tristeza
riéndonos del mundo,
cargando la mochila en el camino.
En tus ojos he hallado mi mirada,
mirarme en ti es un nuevo nacimiento,
construyo en ti la melodía redentora,
donde salpica la poesía nuestros ríos
Y la existencia es solo una, tuya y mía.
el tiempo que nos queda es tan escaso,
Intentamos gastarlo pronunciando una palabra,
la innombrada palabra esencial e inevitable,
una palabra presente y a la vez nunca encontrada,
al menos por definirla de manera merecida,
empecinados a no asistir a su destino de ruinas