El poeta que arruga las rosas
y las blancas y bellas orquídeas
tiene paso al bello manantial
para recoger el agua de la vida
y recolectar bellas margaritas
que dan luz a mi alma maldita
y a mi escritorio palpitante
pues estas flores me inspiran
para escribir mil poemas más
que al mundo le hará llorar
lágrimas agonizantes con frío letal.