Que pase el viento, la lluvia y toda la vida,
pero nunca, mi poesía lírica...
mansa y plateada...
Es como una luz expansiva que me respalda,
y que el tiempo no trastoca...
mi paz verdadera...
Del roce con una lira nació su clásica rima,
con musicalidad la métrica...
mi pulso de la vida...
Su cántico de plata en mí se hizo cascada,
un verso de luna en el agua...
su música es divina...