Rosario_Bersabe

Saetas de miel

No fueron para mí,

pero llegaron como saetas

a mi corazón.

 

Entraron como torrentes por mis venas

alojándose en mis adentros

con los sabores de la miel.

 

Y desperté

con el sabor de tu rima

entre mis labios.

 

¡Pero, ay, ay de mí!

¡Qué tarde supe,

que no fueron para mí tus versos!

 

Lo vi en tus ojos

cuando mi voluntad

cautiva era ya de tu palabra.

 

Se fue la noche

entre gritos de truenos

y un río de salmuera

se desbordó en mi garganta,

 

Un adiós de tus labios prendió la mecha

de mi locura… y, nunca, nunca sabrás

por el camino que yerro.

 

¡Qué tarde supe,

que no fueron para mí tus versos!