Alma_Segura

Lirismo puro

Cuánto vivido, cuánto sinvivir,

¿hacia dónde se inclina la balanza?

ah, el peso muerto ha sido una broma macabra.

¡Ah, mujer que has venido a tocarme el violín!

 

Corazones de fuego, besos como el anís,

me fueron ofrendados, ah, yo no sé más nada,

¡Me he quedado con “mono”, de tus cuentos de hadas!

Solo hay soledad desde este atril.

 

Ah, siempre fui de frente, con nobles intenciones,

rescaté lo que pude, lo demás va en papel,

escribí como el viento, mis sombras, desamores.

 

¡No vinieron caricias, no conozco el placer!

Ah, una hora en mi mundo, y no me reconoces,

¡Ah, tiempo, repodrido, devuélveme la fe!