Juan Peón

En una cruz de madera

En una cruz de madera

Murió mi Señor,

Injurias debajo

Hacían a su Voz,

Y una virgen apenada,

Hincada al suelo,

Lloraba sin voz.

 

Abandonado y traicionado,

Por sus discípulos,

Se entregó con valor;

Y apuñalado en su vientre

Igual se levantó.

 

Los que no escucharon su Palabra,

Dos mil años después,

Hacen fortuna de Ella

Repitiendo sin saber;

Y los que no confían en otros

Confían hoy en El,

Aunque no lo puedan ver…

Y aunque repitan su mensaje

No lo practican,

Lo puedes ver…

Y todavía crucificado

Ahí se puede ver…

Como el cazador orgulloso

La cabeza de su presa

Colgada tiene en la pared…