Antonio Campos Bustos

Nunca me amaste como me odias ahora

Se que guardas el dolor de nuestra partida en algún lugar de tu corazón, porque yo también lo hago, es paradójico lo que siento por ti hoy.

 

Se que tu cabeza no deja que me ames, nunca me amaste como me odias ahora, la distancia simbólica entre ambos agota lentamente la esperanza de volver a verte.

 

Nuestro amor se enfermo de repente, no puedo controlar el goteo de mis lagrimas,
soy un huérfano por la noche, al cual le permitieron amar un breve periodo de tiempo.

Entre estás letras yace un sentimiento oculto, vulnerable, desnudo y visceral, ya no tengo miedo de sentir, sentado acompañado de mi sombra, y tu recuerdo fugaz pasa por mi  mente.

Ya no se como seguir escribiendo, ya no se como hacer rimar estos versos, me siento como un ave sin su vuelo, como un marino sin su mar, como el agua del mar sin sal, y como el olvido sin poder amar.