Cuando llega la noche
sobre el camino,
una sombra en tus ojos
ruega al olvido.
Traés silencios de lluvia,
tiempos perdidos,
vas buscando puertas
al \"sin destino\".
Y si tu mundo duele,
te invito al mío,
donde encendí un refugio
contra tu frío.
No vengo por tus huellas,
soy pan y vino,
que parto y te comparto
si andás herido.
No quiero más promesas
ni desafíos,
solo encender la lumbre
y estar contigo.
Y si tu mundo duele,
te invito al mío,
donde encendí un refugio
contra tu frío.