Humedad y fuego
Mi boca te busca, no pide permiso,
recorre la línea que baja a tu centro,
la noche se vuelve nuestro compromiso,
el fuego absoluto de vernos por dentro.
Tus manos me amarran, tu pecho me quema,
la piel se satura de un roce violento,
rompemos la regla de todo sistema,
perdiendo el control y ganando el aliento.
Se funden los jugos, la carne delira,
un mapa de espasmos, gemido y sudor,
el aire se agota mientras me respiras,
en el clímax salvaje que borra el dolor.
Pruébame todo, deslízate dentro,
devora mi espacio, rompe el umbral,
que no quede nada fuera de este encuentro:
soy tuyo en la Entrega con todo el caudal
Hundete en mi vientre con tus labios tersos
recorre mi centro llena de ansiedad
succionalo lento como letra en versos
has que en fuego lento venga mi humedad.