Mira cómo caen las hojas,
Como danzantes lágrimas;
Hasta las mariposas lloran,
Pues todas sufrirán.
De un mismo destino,
Uno que es el colmo,
De la vida de sus flores
Y avivaba sus corazones.
Solo se las lleva el viento,
Pues se les ha ido tal momento
En que podían vivir con sonrisas,
Y ahora nada les da ni una risa.
Tan solo son diamantes
Que dejaron de ser brillantes;
Obras maestras, ahora dañadas,
Del pasado, ahora no son las mismas.
Tan solo vestigios de su pasado,
Tan solo lágrimas que se han secado;
Solo arrepentimiento en suave manto,
Que ya no puede aguantar el llanto.
Autor: Samuel Fuentes