La luna ciega,
ilumina todo Madrid,
acaricia las paredes de los edificios,
se refleja en el agua de las fuentes
y en las risas de las gentes.
Desde mi ventana la observo:
impasible,
inmóvil,
preciosa,
inalcanzable.
Me pregunto si también tu la verás,
si también te recordará a tí,
si te despertará algo,
un ápice de nosotros.
O si por el contrario,
pasarás
y no la mirarás.
¿¿¿ACASO IMPORTA???