Corazón de Bohemio

Aún… ¡No!

Aún… ¡No!

Mirando a cualquier lugar
como esperando al silencio,
de pronto llegó la noche
y seguí escuchando voces
acompañando a mi tiempo.

Niño, lo oí en el ayer
y joven se me nombró,
señor, igual lo escuché
pero todo ya se fue
y ahora me dicen, Don.

Esta vez no tengo prisa
no persigo ya al futuro,
oigo voces todavía
cuando llegue el nuevo día
quizá me digan... ¡Difunto!

Nada importa a dónde miro
el silencio ya me espera,
mi invierno se está acabando
si voces sigo escuchando
es porque vida me queda.

Que espere lo que me espera
mientras siga siendo, Don,
me inventaré primaveras
y haré del silencio fiestas...
¡Si me late el corazón!