Quien sus vacíos llena con angustia
Imaginado olvidos y traiciones
Triste y pesada ha de ser su vida
Solitario en ese pozo se deprime
Si ensimismados en el recuento
un solo aliento nos quedara
Y en conmiseración propia expirara
Culpa nuestra sería tal despilfarro
Pues no somos de los otros jueces
Ni agoreros para develar futuros
¿Alguien mintió? ¿Hubo perfidia?
¿El tiempo que no sabe de silencios
O la distancia que estaba ya presente?
¿Son evidencia rotunda e irrefutable?
El amor parece rígido e intricado dogma
Cuando exige promesa permanente
Aun cuando baste un canto o frase
Para degustarlo como licor añejo
Irlo escanciando día tras día
Levitar en su nube pasionaria
¿Qué sería de éste mundo si todos
Por apariencias hiciéramos alboroto?
Condenáramos al ausente por cobarde
Aprovechando la voz difamáramos al mudo
Cierto es que suelen ser vanas las palabras
Es más efectivo mirarse a los ojos
Pero cuando eso no es posible acaso
con sus palabras formaríamos el rostro
Así enamoró Bécquer con sus rimas
También Schubert con su Ave María
Y ese arte tan magistral ha trascendido
A generaciones a ellos desconocidas
Y es que solo el amor perdura
Separando lo falso y lo genuino
Así un amor simple pero profundo
Un amor paciente e inmensurable
Engarzado el corazón donde habita
Acompaña en cada paso diurno
Abraza cuando las sombras helan