¡Sobre una historia!
Bitácora de vuelo.
Dieciséis de julio de mil novecientos sesenta y nueve.
Trece horas y treinta y dos minutos, tiempo universal.
Centro Espacial John F. Kennedy.
Merritt Island, Florida.
Soy la madrugada
del veintiuno de julio de mil novecientos sesenta y nueve.
Dos horas y cincuenta y seis minutos,
tiempo universal.
Módulo lunar Eagle.
Lumpen de nueva luna
y ojos constelaciones papel.
Con escafandra regresiva:
0, 1, 2, 3, 4, 5...
¡Atentos!
¡Atentos!
6, 7, 8, 9, 10...
Estoy en tu órbita lunar.
Aquí no cantan los pájaros.
Aquí no envejecen las campanas.
Sólo el silencio,
con millones de años sobre los hombros.
y con mi voz de proletariado
respiro tu gravedad, tu levedad,
de corazón acompazado.
Mi bandera besa la simiente de tu tierra
y doy saltos de impavidez.
Pongo polvo lunar
bajo el estoicismo de mis pies
y he dejado de ser el mismo.
Desde aquí la Tierra
cabe en la pupila de un niño.
Toda guerra parece pequeña.
Todo abrazo, necesario.
Mi fe, mi amor,
mis temores y mi ser y todo
caminan un mar de intranquilidades.
Módulo de mando Columbia.
Base lunar.
Cabo Cañaveral...
¡Atentos!
¡Atentos!
Soy hombre luna,
soy hombre sol.
Los ojos están puestos.
Las manos dispuestas.
El corazón acompazado.
Soy caminata lunar...
El mar de la nueva tranquilidad.
—Tierra, tierra—
¡Cabo Cañaveral!
Tus hijos regresan
para el conteo de la nueva historia.
¡10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0!
¡Contacto, contacto!
Y mientras la historia
registra huellas sobre la Luna,
yo regreso con una certeza:
¡El poema... mi escafandra de respiraciones!
Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.