¿De verdad quiero saberlo o es que ya he perdido la cordura?
Miras la salida, a medio camino de cruzar la puerta.
El frío de tu ausencia se cuela por la rendija, mientras el eco de tus pasos se vuelve una alerta.
¿Llegarás a entender que me perdí en un sueño?
Aunque tú perdieras aquello que amabas de mí.