Nunca me sentí más desolada
que verte de espaldas, yéndote.
Nunca me habían pesado los huesos,
los dedos, la sangre, el cabello,
el aire y hasta el tiempo.
Nunca había sentido mi cuerpo
sobado de sudor viscoso y ácido.
Nunca estuve conmigo misma así,
atiborrada de pena, de tedio, de nada,
dramáticamente aislada del mundo
tanto, que me imaginé a mí misma
albina, muerta y sepultada.
Jamás me odié con más odio
que, al ver venir, mi odio por ti.
Pero soportando tanta tirria
de pronto vi la luz de una fe.
Entonces, nunca me amé con tanta intimidad
que al comenzar a verte cómo eres en verdad
y así empecé a conocerme
como genuinamente soy.
Lo que quería alcanzar
era más inteligente que yo:
cuando creía que lo iba a lograr
avanzaba un paso más lejos...
y tú, de mis sueños fuiste...
el imposible más resbaloso
que me provocó amar.
Forzosamente imposible
e inevitablemente escurridizo.
Lo que fue y lo que no,
es y será
nunca y siempre.
.
.
.
P-Car
Paty Carvajal-Chile
N°1637 – 05.02.2024
Derechos Reservados
Propiedad Intelectual
Protección: Safe Creative
📷 de Internet
(ante cualquier advertencia
será retirada de inmediato)