Construye una fortaleza
con arenas y cemento
y con puro sentimiento
tendrás algo con firmeza.
Cuida siempre cada pieza,
fortalece tu cimiento
que resista el movimiento
cuando ataque con fiereza.
No te sientas derrotada
si el castillo se ha caído
por la arena que mojada
socavó en lo que has creído;
mira siempre la alborada,
que con brillo hoy ha nacido…