Raul Gonzaga

Ambición y oscuridad

Me pongo a reflexionar
y llego a la conclusión,
el vivir sin compasión
es cual vivir sin amar;

cómo nos puede pasar,
tal vez, la insatisfacción,
olvidar el corazón
y la delicia de soñar;

traicionar por el dinero,
vivir sin un ideal
sin un amigo sincero;

una experiencia infernal
el sentirse prisionero
de una ambición sin final...