Ver a la gente, reírse,
relajarse, en un bar, afuera,
mesas y sillas llenas de risa,
al aire, a la vista, paso cerca,
me hago el encontradizo
sin ánimo de romper su burbuja.
Otros yoes, iguales, distintos,
y no aspiro a entrar, sí a respirar
el aire que al aire sueltan,
y hablar de esto, de lo otro, de todo.
Fundirme en esa risa, de eso
me entran ganas, hacerme carne
de su carne, dejar que un Dios,
intocable, haga o deshaga.