Romanticologo

LO MEJOR PARA TI


Quiero pedirte perdón, aunque no pueda mirarte a los ojos.
Para dedicarte esta canción…
Hoy te abrazo en mi memoria.
Sé que no merezco ese abrazo, pero quizás quieras dármelo.

La pizarra la llenaste de estrategias para amarme.
Yo la borraba todos los días.
Agotaste toda la tinta del marcador, dibujando caminos.
Yo solo encontraba defectos de la nada,
sin saber que no quería amarte.


Y mientras tú escribías, yo borraba.
Mientras tú dabas, yo miraba al suelo.


Ya no habrá más cenas a orillas del lago,
ni romances de lujuria en tu oficina.
Se acabó la pólvora, la guerra en las sábanas.
Lo mejor para ti…
Lo mejor para ti: ya no habrá quien limpie la pizarra.

Ya no habrá largas conversaciones,
ni risas en la cama mientras hacemos el amor.
Perderme horas hartándome de tu sabor, ya no.
Lo mejor para ti…
Lo mejor para ti: ya no habrá quien limpie la pizarra.


Quiero pedirte perdón, aunque no merezca que me disculpes.
Solo supiste amarme, y no te correspondí.
Fuiste genuina, sincera, serena… aunque celosa.
¿Y cómo no serlo? El amor es egoísta, y del egoísmo nace el celo.

Como el sol que ilumina a la luna cada noche,
esperando el eclipse para besarse.


Te quise mucho, pero no pude amarte.
Tus defectos pesaron más que tus virtudes.
Fui un estúpido que no se atrevió a quedarse.

Agotaste todas las manzanas para explicarme,
pero pudo más el borrador desgastado de tanto limpiar la pizarra.


Ya no habrá más cenas a orillas del lago,
ni romances de lujuria en tu oficina.
Se acabó la pólvora de la metralleta que hacia guerra en las sábanas.
Lo mejor para ti…
Lo mejor para ti: ya no habrá quien limpie la pizarra.

Ya no habrá largas conversaciones,
ni risas en la cama mientras hacemos el amor.
Perderme horas hartándome de tu sabor, ya no.
Lo mejor para ti…
Lo mejor para ti: ya no habrá quien limpie la pizarra.


Lo mejor para ti…
ya no habrá alguien
que quiera limpiar la pizarra.