Antonio_cuello

La monedita de cincuenta

Se llegó el pelafustán a una panadería,

y se comió tantos panes,

que nadie se lo creería

Se le puso un barrigón,

como de viejo en porfía

y él tan alegre y tan majo,

casi de todo se reía

 

Cuando el dependiente del negocio,

le fue a cobrar al mozalbete,

se quedó con los crespos hechos

porque no tenía un billete.

y seguía pelando el diente,

como si fuera un demente,

de esos que usan grilletes

 

La gente se hizo bola,

al notar semejante discusión,

entre el dependiente y el pelafustán

que orondo se había comido los panes,

y además, haciendo cierto ademán

de aquellos que posan de trúhanes,

para tratar olímpicamente, de irse del lugar

 

En eso se llegó la policía,

haciendo resonar su sirena,

rodearon a la panadería,

preguntando con la voz serena:

a dónde estaba el susodicho

que habiendo usado sus dichos,

se había comido los panes con avena

 

Ya plenamente identificado,

procedieron a interrogar al pelafustán

.que todavía con unos trozos de pan,

alrededor de la comisura de sus labios,

y creyendo hacerse el muy sabio,

quiso tomarle el pelo al capitán,

haciéndose el loco y demostrando resabio

 

El capitán, hombre curtido y sabueso,

no le hizo caso a aquella demostración,

y díjole. a otro perro con ese hueso,

¿Dónde esta la plata para pagar el pan?

Confundido y sin aliento, dijo no tengo un peso

y seguidamente se puso a llorar,

al saber que pronto se iría preso

 

Le requisaron todititos los bolsillos

para ver si encontraban algo de valor,

para así saldar aquella cuenta,

solo le encontraron una monedita de cincuenta,

que según a mi me cuentan,

era de moneda colombiana,

y es la de menos valor en toda el área americana.