Angel Samuel

Para el inalcanzable

¿Acaso eres esa energía,

que siempre me acompaña,

o esa alegría que despierta

mis ganas de vivir y disfrutar?

 

¿Acaso eres todo lo bueno?

Pues me siento contento

de que seas el padre de todo,

siempre, en todo momento.

 

Me cuidas, me perdonas,

me limpias las impurezas

de mi corazón, de mi alma,

para eliminar esa malicia.

 

Somos libres, pero tú guías,

como pastor, las decisiones

hacia un mundo mejor y de paz;

Sin ti me siento solo e incapaz.

 

Tú me das fortaleza y consuelo,

La vida eterna, el inalcanzable cielo.

Mereces mil alabanzas, Dios supremo,

Pues, eres grande y eterno.

Autor: Samuel Fuentes.