Brenda Torres

El corazón azul

No late igual, pero late fuerte,  

en un ritmo que pocos van a entender.  

Su mundo es cielo, calma y luz de norte,  

donde cada detalle sabe florecer.  

No mira al ojo, mas sí al alma pura,  

su lenguaje es gesto, silencio y luz.  

Se cae mil veces, pero en cada fractura,  

se levanta azul, con más fuerza y cruz.  

Acompáñalo azul, sin forzar su esencia,  

respeta su tiempo, su forma de ser.  

Porque en su pecho hay una gran presencia:  

un corazón que solo pide aprender a querer.