En el frío del invierno de mi soledad
arrastrando mi cansado destino
tu recuerdo me lleva a cantar
aquella vieja balada ya olvidada
La vida me vuelve a llevar
por caminos que nunca caminé
la imagen de tu rostro añorado
es la guía de mi eternos caminar.
Nací con sueños enamorados
te busqué en recónditos lugares
lloré cuando la vida me golpeó
cuando no podía escuchar tu voz.
No me quejo de los años que dejé pasar
ni de las oportunidades que perdí
sólo quería ver la alegría en tus ojos
el orgullo de sentirte amada.
Los años llegaron y se fueron
dejando huellas que hoy duelen
anduve perdido en las penumbras
pero siempre te amé y no me arrepiento
Pasará el tiempo, se acabará la vida
en mi corazón golpeará tu ausencia
aún en los peores momentos
te seguiré amando y no me arrepiento.
Lima, 12 de junio del 2026
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