Entre lo que sueño y lo que pienso
y entre lo que quiero tanto y tanto
se aparece un nombre con encanto
que escribiendo voy en estos versos.
Y entre tanto sueño yo te veo
como flor hermosa que yo planto
y que voy regando con mi llanto
porque, aunque no creas, yo te quiero.
Pasa el tiempo y no te olvido nunca;
pasa el viento y trae remembranzas
y la noche, trae su rocío.
Y carga, ese rocío, esperanzas
de verte otra vez con la frescura,
que es tuya, si estás al lado mío.