¡EL ARTE DE CALENTAR LA OREJA!
\"Lo que separa el derecho, si queda algo de amor
lo puede volver a unir, una noche de tambor\"
Henry Alejandro Morales
Poema:
Sonaba el tambor, la noche estaba encendida
cerveza, mùsica, la gente estaba bailando,
cuando en medio de la pista:
¡Sorpresa de la vida!
Los dos divorciados se estaban mirando,
el se le acercò con el tumbao de siempre, ella lo mirò de reojo
haciendose la dura, pero el son caribeño calienta el cuerpo y la mente,
se olvidaron del pleito y la amargura del divorcio,
el bien pegadito a su cintura le volviò a calentar la oreja,
ya no con cobas, sino murmullos que enamoran,
le pidiò perdòn con ritmo bien sabrosito
y comenzò el baile de tambor,
ya està el Juez presente en la playa, los padrinos de la boda,
llegaron los invitados, comenzò a rodar el whisky,
rompieron el acta de divorcio delante de la gente
la noche estaba caliente, ellos se juraron amor
y lo que separò el divorcio, lo uniò de nuevo el tambor,
porque en el caribe se sabe perdonar,
¡Se prendiò la rumba y se volvieron a casar!
\"Es una historia real\"
Autor:
Henry Alejandro Morales
15 de Junio de 2026