Deshueso
Me han dolido los nunca, los jamases en el cráneo.
Tengo trece maneras de no estar y todas pesan.
Hoy amanecí ayer. Mañana estuve muerto.
El calendario me mastica, me deglute en martes.
Cuánto hijo sin padre.
Cuánto padre sin nadie.
Cuánto yo desyoado, descuerpeado, menos.
Las paredes comen la sombra —no la mía—
la del otro que fui cuando todavía no era.
Hermano
(te digo hermano porque dueles),
hermano de la caída, en íntimo vacío:
también tú te has caído de ti mismo
y no hay suelo, no hay nada, no hay caída.
Quisiera pan, pero el pan me rechaza.
Quisiera Dios, pero Dios me ha olvidado.
El yo se me ha podrido en las encías.
Madre —si es que las madres todavía existen—
me he roto en piezas que no encajan,
me he sumado: cero. piedra.
grito sin boca, hambre sin estómago.
Cuánto hueso.
Cuánto no.
Me voy a quedar yéndome.
Me voy a morir vivo.
Me voy.
Autor
© Nelly Cevallos-Liora
15 de junio al año 2026