Discurres por tu cauce somnoliento
besando las orillas que te acogen
rozando suavemente con tu aliento
los juncos, las malezas y las flores.
Río Duero, en tu seno nos acoges
mojando nuestros cuerpos en verano
nos das vida y nos llevas de la mano
ofreciéndonos tu paz y tus colores:
Verdes aguas que a veces son marrones
reflejos cristalinos en invierno
sinfonía de luces y misterio
y allá en tus adentros, negros y ocres.
Tu corriente nos da vida y esperanza
nos moja, nos bautiza y nos libera
transitando apacible en tu ribera
nos llegas, nos besas, nos alcanzas…
Padre Duero de leyendas y secretos
que nos miras y mimas nuestras almas
besando con tus labios de misterio
el seno de esta tierra Castellana.