Yasuara Melgara

Y sigo esperando...

Y pasan los días, y pasan los años,

y sigo guardando tu nombre en mis manos,

como quien protege una débil llama

que nunca se apaga, que siempre reclama.

 

Te veo tan cerca, te siento tan lejos,

viviendo escondido detrás de mis sueños,

y aunque disimulo delante de todos,

mi alma te busca de mil modos.

 

Fuiste un instante que quiso ser vida,

la lluvia más dulce sobre mi herida,

la historia más bella que nunca fue mía,

la luz que alumbraba mis noches vacías.

 

Y sigo esperando, aunque no lo notes,

juntando silencios, guardando emociones,

queriendo contarte lo que aún siento,

aunque se me quiebren la voz y el aliento.

 

Porque no te olvido, porque no he podido,

porque entre mis días sigues escondido,

como una canción que regresa despacio

llenando de ecos cada espacio.

 

Tal vez para ti fui tan solo un momento,

una hoja perdida que arrastra el viento,

pero para mí fuiste cielo y abrigo,

mi dulce locura, mi eterno destino.

 

Y duele saber que jamás serás mío,

que llevas tu mundo tan lejos del mío,

pero hay algo tuyo que vive conmigo,

y el tiempo no pudo borrar lo vivido.

 

No importa la distancia, no importa el olvido,

aún guardo tu nombre donde nadie ha venido,

porque fuiste la historia que nunca terminó,

el amor imposible que mi alma eligió.

 

Yasuara Melgara