Se me fueron los años
no los vi irse,
solo desperté
con las manos vacías.
Quise sostener
pero algo en mí
siempre llegaba tarde.
Los días pasaban
y yo…no terminaba de estar.
El tiempo no espera
eso dicen
pero a mí me dejó atrás
sin siquiera avisar.
Las manos, estas manos
antes sabían, antes alcanzaban,
antes creían
ahora se cierran
y no encuentran nada
todo se resbala.
La vida pesa no como carga,
sino como deuda.
como algo que debía haber sido
y no fue.
Los sueños no murieron,
me sobrevivieron.
se quedaron esperando una versión de mí
que nunca llegó.
Y duele
Ah como duele
no como herida abierta sino como certeza.
cómo entender demasiado tarde
todo lo que no se intentó, se pierde.
Miro hacia atrás y no hay camino
solo rastros débiles que se borran
mientras los nombro.
¿De verdad estuve ahí?
¿de verdad viví?
La juventud
no se fue
la dejé pasar
mientras dudaba, mientras posponía,
mientras creía que habría tiempo.
Y ahora solo queda esto
este peso que no se quita,
este silencio que no consuela,
esta vida que sigue sin todo lo que pudo ser.
Y lo peor no es el paso de los años
es darme cuenta que el dolor más hondo
no viene de lo perdido…
sino de todo lo que nunca existió.
NM de la Rosa
(México)
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