Juany Valerio

Nuestra historia y mi despedida

Intenté abrirte nuevamente mi corazón, pero esta vez me encontré con un constante resentimiento hacia ti.

 

Tengo muy grabadas aquellas últimas palabras en la mente, palabras por las que juré que te odiaría por el resto de mi vida.

 

Sin embargo, te he perdonado, ya que mi alma, por más que lo intenta una y otra vez, no es capaz de condenarte. 

 

¿Que si te amé? Claro que sí, como no tienes idea. ¿Que si te amo hoy? Puede que sí, tal vez.

 

Mas ahora ya no puedo simplemente volver hacia ti, como lo hice tantas veces.

 

Lo que en su momento pudo darnos todo y unirnos para siempre, es lo mismo que ahora me impide hacerlo. Esa ausencia me ha marcado de por vida, tú lo sabes, y esta vez por más que lo intento, siento que ya no puedo.

 

No sabes cuántas veces le pedí a Dios que fueras ese compañero de vida, deseé tanto que fuéramos uno. Hoy, con el mismo dolor, le pido que me dé el valor de separar nuestros caminos.

 

...

 

Muchas veces te eché de menos, añoraba todo en ese \"hoy tenía ganas de verte\". Quizá te ame siempre y quizá tengas razón: nuestra historia nos unirá de por vida.