No se puede estar en dos lugares a la vez. Pero, si fuera así, estaría justo aquí, donde me encuentro, y allá, donde no dejabas de amarme.
En donde me veías a los ojos y yo me derretía. Ojalá te hubiera sostenido la mirada... Pero me daba tanta vergüenza que notarás que te amaba más que a nada.
Ojalá pudiera estar en nuestra primera cita, pero también en la última. Pero no se puede. Solo puedo estar en el único lugar que me queda: el lugar donde me dejaste de amar.
-Fernanda