Tanuska

La noche

Soy la noche.
No me temas.
No soy una estrella, no me encontrarás entre ellas.

Me perderé y seré irreconocible.
No me sigas, detén la búsqueda.
¿No ves que ya estoy aquí?
Mírame, soy yo, la noche.

Hoy el cielo arde en llamas,
así que no manipules el incendio
ni mucho menos dejes que el humo te asfixie.

Abrázame antes de que amanezca.

Escríbeme un poema.
Fúmate la tinta y trágate el sueño
hasta que el calor entre a tu habitación
y queme tu cabeza.

No intentes dibujar la luna.
Tampoco pienses en pintar estrellas.
Solo mírame caer.

Tus ojeras profundas y ojos huecos me verán.

Dime,
¿no crees que la noche es más hermosa cuando muere?