Ahogado en un mar de delirios
trato vano de esgrimir
certezas, dudas o ruegos
en un lírico textil.
Devorado por mi fuego
quiero yo torpe emanar
emoción y pensamiento
en una noche invernal.
Fatigado visual y lumbar
presiono vehemente
teclas del ordenador
para indultar mi mente.
Anhelando ser heraldo
de mi caos babelial.