Juan Peón
La Derrota es un gran maestro,
La Derrota es un gran maestro,
La Victoria una puta sin valor;
Entre las críticas de otros
Se levanta el genio,
entre la resistencia de los pesos
Se agrandan los músculos,
Y en la lucha feroz
Se fortalecen los huesos.
No encuentro entre los halagos
Valor ninguno,
Pero en la burla
La prueba definitiva,
Y en la critica
La única maestra.
Valen más 100 derrotas
Que la más sublime victoria.
Entre los presos encontré más saberes
Que entre los jueces,
Y en los Generales que entran triunfantes
La más desagradable imagen.
Vi en hermosas vírgenes
Miles de hombres entregados,
Y en un soldado que no se entrega,
Batallar solo sabiéndose perdido,
Y luego olvidado…
En esa imagen,
Carente de recuerdo y gratitudes,
Mas belleza que en todas
Las ninfas y valquirias…
Ninguna corona decora tanto,
ni demuestra tanto valor,
Como una cicatriz.
Muchos nombres decoran monumentos,
Pero todas las noches
albergan derrotados.
El vulgo recuerda vencedores,
Pero el alma reconoce resistentes.
Porque cuando todos se marchan
Y el ruido de las trompetas cesa,
El hombre se encuentra consigo
Y allí comienza la batalla verdadera...
Todo lo vivo crece resistiendo:
El árbol contra el viento,
El río contra la piedra,
El hombre contra su destino;
Porque perder no es rendirse,
Ni caer es claudicar;
Hay hombres que vencen y se entregan,
Y hombres derrotados que jamás se inclinan.
no luchar porque se va a ganar,
sino porque hay cosas que merecen ser defendidas,
incluso cuando la derrota
y el olvido
son seguros.
“un hombre puede ser destruido,
Pero no derrotado.”
Ernest Hemingway.